WhatsApp no es la primera aplicación de mensajería instantánea para móviles pero sí la que más ha triunfado pese a los tímidos intentos de otras como Line o Telegram de desbancarla:

No olvidemos que antes de que Facebook se hiciese con ella, sus creadores establecieron una simbólica cuota anual, para evitar incluir publicidad, que no pareció bien a algunos usuarios. Se ha convertido en una aplicación muy completa que mantiene su sencillez y a la que solo le falta, según los nostálgicos de Windows Live Messenger, la posibilidad de enviar zumbidos y de ocultar la información “En línea”.

Aunque WhatsApp Messenger se pensó como una aplicación móvil, ahora existe la posibilidad de acceder mediante una página web. Para ello, se necesita conexión a Internet tanto en el móvil en el que está registrado el número de teléfono como en el ordenador y, por otro lado, batería en ambos dispositivos.

El primer paso es abrir WhatssApp Web en el ordenador donde aparecerá un código QR. Para escanearlo, hay que acceder a la aplicación de WhatsApp en el móvil y en el desplegable de las opciones (tres puntos verticales) hacer clic en “WhatsApp Web”. De este modo, quedaría registrado el número de teléfono en el ordenador hasta que se cierre la sesión.

WhatsApp Web ofrece las mismas herramientas que la aplicación móvil: modificaciones del perfil, visualización de estados, acceso a los chats abiertos y a los contactos y gestión de las opciones. Sin embargo, todavía no permite realizar videollamadas y, por ello, es necesario recurrir a webs como Jitsi en las que se pueden crear salas de reunión gratis para comunicarse por vídeo y audio con familiares y amistades.

Las principales ventajas de WhatsApp Web son que permite intercambiar archivos guardados en el ordenador y que no se ocupa espacio del almacenamiento interno del móvil al recibir audios, vídeos, fotografías... Su funcionamiento no presenta ningún secreto porque es como el de la aplicación y, de hecho, utiliza los mismos iconos: puntos verticales, lupas, clips… Con todo, es importante tener en cuenta que, tras el uso, hay que cerrar la sesión en el último apartado de los tres puntos desde el ordenador o bien desde donde se inició la sesión en el móvil.